28 abril, 2011

La Medalla de San Benito

Dada la gran difusión que tiene entre los exorcistas de la medalla de San Benito voy a explicar su simbolismo e historia. La medalla presenta, por un lado, la imagen del Santo Patriarca, y por el otro, una cruz, y en ella y a su alrededor unas letras que son las letras iniciales de una oración, que dice así:



Crux Sancti Patris Benedicti
Cruz del Santo Padre Benito

Crux Sacra Sit Mihi Lux
Mi luz sea la cruz santa,

Non Draco Sit Mihi Dux
No sea el demonio mi guía

Vade Retro Satana
¡Apártate, Satanás!

Numquam Suade Mihi Vana
No sugieras cosas vanas,

Sunt Mala Quae Libas
Pues maldad es lo que brindas

Ipse Venena Bibas
Bebe tú mismo el veneno.

La difusión de esta medalla comenzó a raíz de un proceso por brujería en Baviera, en 1647. En Natternberg, unas mujeres fueron juzgadas por hechiceras, y en el proceso declararon que no habían podido dañar a la abadía benedictina de Metten, porque estaba protegida por el signo de la Santa Cruz. Se buscó entonces en el monasterio y se encontraron pintadas antiguas representaciones de esta cruz, con la inscripción antes explicada, la que siempre acompaña a la medalla. Pero esas iniciales misteriosas no pudieron ser interpretadas, hasta que, en un manuscrito de la biblioteca, iluminado en el mismo monasterio de Metten en 1414 y conservado hoy en la Biblioteca Estatal de Munich, se vio una imagen de San Benito, con esas mismas palabras. Un manuscrito anterior, del siglo XIV y procedente de Austria, que se encuentra en la biblioteca de Wolfenbüttel, parece haber sido el origen de la imagen y del texto. En el siglo XVII J. B. Thiers, erudito francés, la juzgó supersticiosa, por los enigmáticos caracteres que la acompañan, pero el Papa Benedicto XIV la aprobó en 1742 y la fórmula de su bendición se incorporó al Ritual Romano.

LA MEDALLA
DE SAN BENITO

La cruz-medalla de San Benito data de una época muy antigua y debe su origen a la gran devoción que el Santo profesaba al signo adorable de nuestra Redención y al uso frecuente que de él hacía y que recomendaba a sus discípulos para vencer las tentaciones, ahuyentar al demonio y obrar maravillas.

En un principio y durante muchos años , la devoción a esta Cruz-Medalla de San Benito, fué meramente local y exclusiva de los monasterios benedictinos; pero la curación milagrosa del joven Bruno (mas tarde el Papa León IX) en el siglo IX, lo ocurrido con ella en Baviera en 1647, y sobre todo el breve de Benedicto XIV (12 de Marzo de 1742), contribuyeron poderosamente a su propagación.


La medalla de San Benito representa, en un lado la imágen de la Cruz y, en el otro, la del Santo Patriarca.

El lado de la Cruz suele estar encabezado, o por el monograma del salvador: IHS, o por el lema de la orden benedictina: PAX.

En los cuatro ángulos de la Cruz se encuentran grabadas las siguientes iniciales: C.S.P.B., que significan: Crux Sancti Patris Benedicti, o sea: Cruz del Santo Padre Benito; las cuales son como un anuncio de la Medalla y no forman parte del exorcismo.

En la línea vertical y horizontal y alrededor de la Cruz, se leen, en el siguiente orden, estas otras iniciales, cuyas palabras componen la oración u exorcismo que tanto teme Satanás y que conviene repetir a menudo.


C.S.S.M.L.

CRUX SANCTA SIT MIHI LUX.
La Santa Cruz sea mi luz.

N.D.S.M.D.
NON DRACO SIT MIHI DUX.
No sea el dragón mi guia.

V.R.S.
VADE RETRO SATANA.
Retírate, Satanás.

N.S.M.V.
NUMQUAM SAUDE MIHI VANA.
No me aconsejes vanidades.

S.M.Q.L.
SUNT MALA QUAE LIBAS.
Son cosas malas las que tú brindas.

I.V.B.
IPSE, VENENA BIBAS.
Bebe tu esos venenos.


Como se puede apreciar por las iniciales distintivasen la cruz, a esta, el texto de la plegaria la acompaña siempre, y a la vez es una ayuda para la recitación de la misma. El texto latino se compone - después del título: Crux Santi Patri Benedicti (C.S.P.B.) - de tres dísticos, que encierran una invocación a la Santa Cruz, con el deseo suplicante de tenerla como guia y apoyo, y la expresión del rechazo a Satanás a quien se manda que se aparte - con las palabras de Jesús, cuando fué tentado por él, manifestando que no va a escuchar sus sugerencias, pues es malo lo que ofrece. Es una auténtica confesión de fe y de amor a Cristo, y una renuncia al diablo.